El yeso tiene definiciones totalmente distintas:
Se presenta en cristales a veces grandes, maclados en punta de flecha y en punta de lanza; también en masas y agregados espáticos. Con frecuencia fácilmente exfoliable (selenita); sacaroideo y translúcido (alabastro). Incoloro, blanco, grisáceo, amarillento, rojizo o aun negro.
Las características más importantes del yeso son las siguientes:
El yeso es un mal conductor del calor, por lo tanto un buen aislante térmico. Es utilizado en la construcción, escayolados, estucados, previa cocción, para mejorar las tierras agrícolas y para obtener ácido sulfúrico.
El hecho de que el Yeso sea soluble al agua provoca fenómenos kársticos en los depósitos de yeso que quedan expuestos a la acción del agua, (cuevas, dolinas, cañones, etc.). Uno de los mayores karst de yeso de Europa es el Karst de Yesos de Sorbas, en la provincia de Almería. Entre los fenómenos kársticos del yeso también hay que destacar la formación de geodas, por la recristalización de yeso en grietas o huecos de la propia "roca" de yeso, pero que por la menor presión generan cristales mucho mayores que los circundantes. Una de las mayores geodas del mundo se encuentra en Pulpí, también en la provincia de Almería.