La vara era una unidad de longitud española antigua que equivalía a 36 pulgadas. Según la longitud de la pulgada (en cada región podía tener un valor diferente) la vara podía medir entre 75 y 92 centímetros.
Por ejemplo, la vara castellana medía 83,59 cm, y estaba dividida en dos codos o en cuatro palmos.
En los países anglosajones recibe el nombre de yarda.