La nata propiamente dicha, es algo distinto a la crema. Al calentar la leche (cruda u homogeneizada) hasta hervor, la lactoalbúmina (una proteína propia de la leche) se desnaturaliza, produciendo una telilla que sobrenada en el seno de la leche.
Aunque es similar en aspecto a la crema cuando sobrenada, son químicamente distintos, e incluso tienen sabores y texturas al gusto distintas.