Mosquito_larva.jpg En los animales con desarrollo indirecto (con metamorfosis) se llama larvas a las fases juveniles. El adjetivo que se hace derivar de larva es ´larvario´.
Las larvas difieren siempre significativamente de los adultos, y pueden además hacerlo radicalmente en aspectos como tamaño, forma externa, e incluso anatomía interna y fisiología (desarrollo de sus funciones). Las diferencias guardan relación con las diferencias ecológicas, tanto en cuanto a hábitat como en cuanto a los recursos empleados.
A veces las diferencias son discretas, como ocurre en los insectos hemimetábolos, donde sólo faltan las alas, aunque en este caso es preferible llamar ninfas a las etapas juveniles. En cualquier animal, el desarrollo de las gónadas es la principal diferencia entre un individuo juvenil y un adulto, pero la evolución rompe a veces la sincronización entre los desarrollos de los diversos sistemas orgánicos (heterocronía), adelantándose la madurez sexual. El caso más notable es el que se observa en muchos urodelos, como el conocido ajolote, donde los individuos alcanzan la madurez reproductiva sin metamorfosearse.
En aquellas formas que no continúan creciendo después de la metamorfosis, es el caso de los insectos holometábolos, las larvas alcanzan un tamaño mayor que los adultos, invirtiéndose la diferencia de masa en el esfuerzo fisiológico que acompaña a la transformación.
La transformación en adulto, llamada metamorfosis, requiere una reorganización más o menos intensa de la anatomía, también de la interna, para realizarse la cual deben frecuentemente digerirse tejidos, con apoptosis, y formarse órganos nuevos. En particular la metamorfosis suele producirse durante una fase de reposo, que es el caso que representan las crisálidas de las mariposas o las pupas de las moscas. Para entrar en esa fase la larva puede buscar refugio o elaborarlo, como hacen las mariposas de la seda.
Es habitual que las larvas ocupen un nicho ecológico y residan en un hábitat diferente a los de los adultos. Por ejemplo, las libélulas, los mosquitos o las ranas pasan su vida adulta en el medio aéreo, pero sus larvas son acuáticas. En estos casos es normal que las larvas presenten branquias y los adultos sistemas aéreos de intercambio de gases, como los pulmones en los anfibios o el sistema traqueal en los insectos. Las queresas de las moscardas se alimentan de cadáveres, mientras los adultos buscan flores de las que toman el néctar; esto es lo que justifica que plantas como el aro hediondo gigante o la estapelia, sean capaces de conseguir sus servicios como polinizadores. En la hormiga león (un neuróptero, a pesar de su nombre) la larva es depredadora, mientras el adulto busca alimentos vegetales.
En la lengua común las larvas reciben frecuentemente nombres distintos a los adultos; ese es el lugar que ocupan palabras como oruga (mariposas), queresa (moscas), o renacuajo (ranas y sapos). Tadpoles_10_days.jpgAglais urticae (larve).JPG
Ларва | Larva | Larve | Larve | Larva | Larvo | Larvaron | Larva | Larva | 幼虫 | Lerva | Larve | Larve | Larwa | Larva | Личинка | Larva | Larv | Личинка | 幼虫