El calendario juliano es el antecesor del calendario gregoriano que se basa en el movimiento del Sol para medir el tiempo. Desde su implantación en el 46 adC se adoptó gradualmente en los países europeos y sus colonias hasta la implantación de la reforma gregoriana.
Originalmente, muchas culturas antiguas utilizaban el calendario lunar para contar el tiempo. Las evidencias históricas más antiguas indican que el primer calendario solar fue creado en el Antiguo Egipto en el año 4236 adC, lo que no tiene nada de extraño porque la necesidad de un año solar la sienten especialmente los agricultores, lo que en Egipto era muy necesario, año que, además, venía determinado por la crecida anual del Nilo.
Los pueblos romanos primitivos tenían diferentes calendarios lunares, cada uno con su propio número de meses, su propia duración del año y de los meses, por ejemplo, los habitantes de Alba Longa tenían un calendario de 10 meses, de 18 a 36 días cada mes; los de Labinia tenían otro de 374 días distribuido en 13 meses; los etruscos tenían meses basados en la luna llena.
Ningún calendario romano contaba las semanas.
Finalmente se acordó usar un calendario común de 304 días distribuidos en 10 meses (6 meses de 30 días y 4 de 31 días). Pero éste tenía desfases de tiempo y los pontífices paganos lo reajustaban anualmente en el último mes. Los reajustes se hacían con criterios políticos, pero no astronómicos, como determinar el día de pagar a la servidumbre, y se hacía mal uso del reajuste, para prorrogar cargo de un funcionario, adelantar o retrasar votaciones.
El año empezaba en marzo (martius), del dios de la guerra, Marte, que era el primer mes de primavera, cuando se decidían las campañas militares del año. Los meses iban desde martius hasta februarius en este orden:
Los reajustes no evitaron el desfase de tiempo y sucedió que el invierno fuera fechado en el otoño astronómico. Julio César terminó con el desfase ordenando una reforma en el calendario romano.
Sosígenes de Alejandría tenía conocimiento de la fallida reforma de Cánope, sucedida 2 siglos atrás, y colaboró con Julio César para adaptar esa vieja reforma al calendario romano e implantarla como un nuevo calendario. Esta adaptación fechaba las estaciones y sus fiestas romanas correspondientes concordando con el momento astronómico en el que sucedían.
El nuevo calendario se implantó en el 46 adC con el nombre de julius y mucho después de juliano, en honor a Julio César. Únicamente en ese año, se contaron 445 días en vez de los 365 normales para corregir los desfases del calendario anterior, y se le llamó año de la confusión. Para ello, se agregaron dos meses adicionales entre noviembre y diciembre, uno de 33 días y otro de 34, además del mes intercalado en febrero.
Desde el 45 adC se acordó que todos los años se contaran de 365 días, y cada cuatro años se contarían 366 y se llamaran años bisiestos, porque se fechaban dos días consecutivos como 23 de febrero (último día del calendario romano en ese momento). En aquella época ese 23 de febrero se llamaba sexto calendas martii y cuando era año bisiesto el día adicional (366) se le llamaba bis-sexto calendas, de allí el origen de bisiesto.
Con esto se corrigió de forma importante, pero no completamente, la diferencia de tiempo que iban acumulando el exceso de poco más de un cuarto de día que le sobraba a cada año. Para saber sobre los errores no corregidos por este calendario consultar sobre el calendario gregoriano.
Pero en el año 44 adC los pontífices paganos deciden contar bisiesto cada tercer año, en vez del cuarto. Tiempo después, se dan cuenta del desfase provocado hasta el 10 adC y se corrige en el 8 ddC por órdenes del césar Augusto, excluyendo el día adicional en cada cuarto año, durante 36 años.
Se toma como inicio del año el 1 de enero, en lugar del tradicional 1 de marzo, para poder planear las campañas del año con tiempo. Consta de 365 días divididos en 12 meses, excepto los años bisiestos que tienen 366 días, y añaden un día adicional al mes de febrero. El calendario juliano cuenta como bisiestos todos los cuartos años, inclusive los seculares. Con este calendario se comete un error de 7,5 días cada 1.000 años.
El orden de los meses y la distribución de los días sería así:
La manera de contar los días siguió la tradición romana hasta que los visigodos introdujeron la costumbre de numerar los días, que no sería oficial hasta que lo adoptase Carlomagno. No obstante, hasta bien entrada la Edad Moderna, la manera de referirse a un día concreto era aludiendo al santo que se conmemoraba. Así, por ejemplo, es muy común encontrar expresiones como: llegamos el día de san Froilán.
El mes de quintilis se consagró en honor a Julio César en el año 44 adC y se le nombró Julio, por iniciativa de Marco Antonio. El mes de sextilis se consagró a Octavio Augusto, por incitativa del Senado en el 23 adC, y se le llamó Augusto que, en castellano, es hoy Agosto.
Para satisfacer la vanidad de Octavio Augusto, el mes consagrado en su honor empezó a durar 31 días en vez de los 30 habituales en esa época, como consecuencia se le descuenta un día a febrero (que contaba 30 días habituales y después cuenta 29), y para que no hubiese tres meses seguidos de 31 días septiembre pasó a tener 30 días, octubre 31, noviembre 30 y diciembre 31.
En el año 321, el emperador Constantino I el Grande implantó la semana de siete días, copiada del calendario lunar judío: domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado.
Además, decretó que el domingo (dies solis) fuese día de descanso para adorar a Dios, en detrimento del sábado, tradicional no sólo entre los judíos sino también entre los gentiles. Y es que si Jesucristo había muerto el sexto día de la semana judía, había resucitado en domingo. Por otro lado, se satisfacía a otra religión muy popular: el culto a Mitra, que adoraban al sol. Recordemos que la semana de siete días se hallaba presente en el calendario egipcio.
Unos emperadores romanos modificaron los nombres de algunos meses durante su mandato:
Pero las modificaciones no perduraron y se restablecieron sus nombres anteriores.
Incluso Carlomagno trataría de dar nuevos nombres a los meses: Wintarmanoth, Hornung, Lentzinmanoth, Ostarmanoth, Winemanoth, Brachmanoth, Heuvimanoth, Aranmanoth, Witumanoth, Wintumanoth, Windumemanoth, Herbistmanoth y Heilagmanoth.
Calendario | Calendario y fiestas romanas
Юліянскі каляндар | Calendari julià | Juliánský kalendář | Julianske kalender | Julianischer Kalender | Julian calendar | Julia kalendaro | Calendrier julien | הלוח היוליאני | Julián-naptár | Kalender Julian | Calendario giuliano | ユリウス暦 | 율리우스력 | Calendarium Romanum | Juliaanse kalender | Juliansk kalender | Kalendarz juliański | Calendário juliano | Calendarul iulian | Юлианский календарь | Julijanski koledar | Julianska kalendern | 儒略历
This article is licensed under the GNU Free Documentation License.
It uses material from the
"Calendario juliano".
Home Page • arts • business • computers • games • health • hospitals • home • kids & teens • news • physicians • recreation• reference • regional • science • shopping • society • sports • world