Púrpura en los textos heráldicos también, figura con el nombre de "violado".
El tinte púrpura se obtenía en la Antigüedad de algunas especies de moluscos gasterópodos del género Murex, una de cuyas especies se consume en España con el nombre de «cañadilla» o «cañaílla». La púrpura de Tiro se cotizaba a precios muy altos, sobre todo porque su obtención era trabajosa, necesitándose hasta 10000 animales para obtener un solo gramo. Desde el principio el alto precio justificó que se considerara al color púrpura símbolo de la realeza. La producción de la púrpura genuina cesó con la caída del Imperio Bizantino, empleándose desde entonces sucedáneos más baratos, como la cochinilla. A partir de un decreto del papa Paulo II en 1464, el color púrpura se usó para distinguir a los más altos dignatarios de la corte papal, los cardenales.
El púrpura la peculiaridad de comportarse como color y como metal, esto es, no rompe en ningún caso con la prohibición heráldica que impide colocar color sobre color y metal sobre metal.
En los grabados se representa mediante líneas diagonales que bajan de izquierda a derecha del campo o figura (esto es, de derecha a izquierda del observador).