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Carlos I de España, (Gante, 24 de febrero de 1500 – Cuacos de Yuste, Cáceres, 21 de septiembre de 1558). Apodado el Emperador, fue el primer rey que unió en su persona las coronas de Castilla y Aragón. También fue emperador del Sacro Imperio Romano (con el nombre de Carlos V).
Hijo de Juana la Loca y Felipe el Hermoso y nieto por vía paterna de Maximiliano I de Austria y María de Borgoña (de quienes heredó los Países Bajos, los territorios austríacos y el trono imperial) y de los Reyes Católicos (de quienes heredó el Reino de Castilla, Nápoles, Sicilia, las Indias, Aragón y Canarias) por vía materna.
En 1515 fue declarado mayor de edad y desde entonces se encargó del gobierno de Flandes.
Rey de España
Nacido en lo que ahora es Bélgica, en el momento en que la cristiandad ansiaba una regeneración y renovación espiritual de cara a 1500, comienzo de un nuevo siglo y nueva mitad de milenio. En sus Países Bajos natales, los Hermanos de la Vida Común y Erasmo y sus compañeros del humanismo cristiano buscaban por distintas vías la manera de volver a una forma más simple y pura de cristianismo, desprovista de las corrupciones que se encontraban tanto en la Iglesia como en la sociedad civil. Paralelamente, el nombre de Erasmo nos hace recordar que ésta era una Europa barrida por los vientos de las nuevas corrientes del pensamiento y saber renacentista, con la mirada vuelta hacia el exterior, es decir, hacia nuevos mundos, incluido el Nuevo Mundo de América. El propio Carlos, criándose en los Países Bajos, donde convergían las nuevas influencias del Renacimiento y el humanismo cristiano, adquirió algo de la curiosidad intelectual, el espíritu investigador práctico y los gustos estéticos de la época.
Carlos ostentaba, entre otros muchos títulos, los de rey de Aragón, rey de Castilla, de las dos Sicilias, archiduque de Austria, duque de Borgoña, de Brabante, y conde de Flandes, de Tirol, de Barcelona.
El 30 de mayo de 1516, tras la muerte de su abuelo, Fernando II de Aragón, fue nombrado heredero del trono de Aragón.
Es proclamado rey de Castilla por las Cortes de Valladolid en 1518 convirtiéndose en el primer monarca español de la casa de Austria, con una serie de condiciones:
- Aprender a hablar castellano.
- El cese de nombramientos a extranjeros.
- La prohibición de la salida de metales preciosos de Castilla procedentes de América.
- Trato más respetuoso a su madre Juana I de Castilla, recluida en Tordesillas.
Tras tomar posesión vuelve a Flandes y regresa a Castilla un año después.
Fue coronado rey de Aragón en 1518 en Zaragoza, ante las cortes de Aragón, juntando por primera vez las coronas de Castilla y Aragón en una persona, ya que los Reyes Católicos tenían el título de "rey consorte" en el reino del otro.
Conflictos en Castilla: Las Comunidades (1520 a 1521)
No le fue fácil a Carlos el comienzo del reinado. Había sido educado en un país más pobre y atrasado socialmente y quiso gobernar al modo tradicional de aquellos lugares. A los castellanos no les gustó desde el primer momento su modo de gobernar y se encontró con la revuelta de las
Comunidades de Castilla, entre otras cosas porque los habitantes de la Corona no aceptaban el regente nombrado por el rey,
Adriano de Utrecht, ni su camarilla de cortesanos flamencos que trataban a los castellanos con modos feudales. Los comuneros fueron vencidos en la
batalla de Villalar (Valladolid), pero Carlos entendió el sentido de la revuelta y comprendió que era mejor estar de acuerdo con los ciudadanos de la Corona de Castilla, sus súbditos más ricos, por lo que cambió su manera de gobernar, poniendo en el gobierno consejeros castellanos y quitando a los flamencos que le habían acompañado hasta ese momento. A Adriano de Utrecht le hizo nombrar
Papa como compensación (que tomó el nombre de
Adriano VI).
Conflictos en Aragón: Las Germanías (1519 a 1523)
En los territorios de levante se produjo el movimiento de las Germanías . Los artesanos de Valencia poseían el privilegio del reinado de
Fernando el Católico para formar unas milicias en caso de necesidad de lucha contra las flotas berberiscas. En
1519 Carlos V permitió la formación de esas milicias y se pusieron al mando de
Joan Llorenç.
En 1520 cuando se produjo una epidemia de peste en Valencia y los nobles abandonaron la zona, la milicias se hicieron con el poder y desobedecieron la orden de Adriano de Utrecht de su inmediata disolución. En pocos días el movimiento llegó a las islas Baleares en donde duró hasta 1523.
Después de la derrota de los comuneros, el ejército acabó con el conflicto de las Germanías.
La organización del Imperio
La organización consiliar es el nombre en que ha dado llamar el modo de organización interna del Imperio Español, cuyas bases fueron puestas entre
1521 y
1523, una vez solventados los problemas de la elección imperial y de los
comuneros.
Parece ser fue
Gattinara el primero en proponer a Carlos I un ‘’Consejo Secreto de Estado’’, que se convirtió en el germen del que seria llamado simplemente ‘’Consejo de Castilla’’, que fue el modelo de los demás.
Se ha solido relacionar a estos Consejos con algunos modelos colegiados parecidos en los tiempos de los Reyes Católicos, en cuanto que su composición y funcionamiento interno son parecidos. No obstante, no alcanzarían ni por asomo la institucionalización y la influencia del sistema establecido por Carlos I y que, con modificaciones y decadencia, perviviría prácticamente hasta Felipe V.
Estos Consejos estaban compuestos por una serie de personas escogidas personalmente por el Rey (pero cumpliéndose una serie de reglas no escritas a la hora de escogerlos) que, bajo la presidencia del mismo Rey o de algún representante suyo (Las más de las veces) discutían sobre algún tema; El Rey siempre tenía la última palabra, pero no es imposible comprender el poder que acumulaban: Primero, porque el Consejo era el lugar donde el Rey pulsaba las posiciones de diversas facciones nobiliarias, eclesiásticas o cortesanas. Segundo, porque en épocas en las que el monarca no estaba capacitado (Enfermedad, guerra, etc...), ellos eran los verdaderos gobernantes en su área de acción; Tercero, porque en aquella época poder legislativo, ejecutivo o judicial no estaban estrictamente separados, por lo que los Consejos se convirtieron en una especie de Tribunales de Apelación; Cuarto, porque como ahora veremos, ciertos Consejos tenían unidas tareas mundanales y espirituales, por lo que solían tener las llaves del prestigio social (Consejo de Órdenes, por nombrar el caso más claro), de importantes ingresos económicos (Consejo de Cruzadas) o de clave política (Consejo de la Inquisición).
En este orden destaca la importante labor de los secretarios. Los secretarios de los Consejos eran los encargados de trasladar al Rey las deliberaciones de los Consejos y de trasladar a los miembros del Consejo las decisiones y resoluciones del Rey. No obstante, su poder iba más allá de esto, pues se convirtieron en los verdaderos gestores de la voluntad Real: De sus transcripciones dependía la exactitud con que el monarca percibía las declaraciones de los miembros de los Consejos, aceleraban o retrasaban la entrega de las deliberaciones al Monarca, daban su parecer al mismo (Hay que recordar que ellos eran los que trataban a diario con él) y traficaban con la información privilegiada que tenían. Muchos autores de la época denunciaron sus tejemanejes y fueron protagonistas de no pocos escándalos políticos (Especialmente con Felipe II).
LISTADO DE LOS CONSEJOS CON CARLOS I
Indudablemente el más importante, en tanto en cuanto se ocupaban de los asuntos del Reino más importante para Carlos I. Además, era el de mayor prestigio. Se ocupó de la Regencia de Castilla durante un tiempo, y aunque su número varió con el tiempo, en el se reunían representantes de las principales casas nobiliarias de Castilla, dos o tres eclesiásticos y un número variable de licenciados. Sus principales funciones eran el gobierno del Reino de Castilla, así como la administración de justicia, siguiendo la labor de ‘tribunal de apelación antes comentada’. De hecho, esta segunda función fue la más común, provocando la queja de algunos autores políticos de la época como
Covarrubias, que señalaba que este Consejo de ocupaba más de pleitos que del gobierno, a pesar de los esfuerzos por parte de Carlos I de impedirlo.
Hay que destacar una serie de excepciones de este Consejo: Primero, que la presidencia recaía en el vicecanciller de Carlos I, no en Carlos I, debido a que se perpetuó una pragmática de tiempos de los Reyes Católicos; Segundo, que la composición del Consejo se hacia por territorios, no por familias nobiliarias; Tercero, que este Consejo vio recortadas sus funciones judiciales, solo funcionando de modo similar al de Castilla para asuntos de Mallorca y Cerdeña. Cuarto, destaca el hecho que este consejo fue el más ignorado por Carlos V, esencialmente por problemas de nombramientos.
- Consejo de la Santa Inquisición:
De existencia irregular, en un principio fue creado por Carlos I en
1535 para eliminar la jurisdicción temporal que la Inquisición gozaba. No obstante, en
1545 el entonces regente Felipe volvió a conceder la jurisdicción temporal a la Inquisición, y el Consejo se reconvirtió en un órgano mediador entre la jurisdicción ordinaria y el Santo oficio.
Ya en tiempos de los
Reyes Católicos,
Fernando I eliminó la independencia de las
órdenes militares convirtiéndose el mismo en maestre de las tres principales órdenes militares. Ya en este momento se detecta periódicamente una especie de reunión informal del Rey con los consejos del Maestre de dichas órdenes, a fin de administrar dichas instituciones. En
1523, el papa
Adriano VI concedió las órdenes al Reino de Castilla, por lo que pasa a la jurisdicción real un importante patrimonio: Dos ciudades, doscientas villas y un centenar de aldeas, repartidas en un territorio que, en el caso solamente de la
Orden de Santiago, llegaba a ser el 4% del Reino de Castilla. Además se dio la problemática que al desaparecer la figura del
Maestre, las Órdenes perdían el centro organizativo que las mantenía. Por todo ello, Carlos V decidió crear el Consejo de Órdenes, a fin de
gobernar, administrar justicia y dar gracia en aquellos territorios.
Formado por los caballeros de las Órdenes, Carlos V aprovechó el Consejo para reducir gradualmente los privilegios de los que gozaban, especialmente por razones políticas pues muchos de ellos ayudaron a los
Comuneros pero escaparon del castigo en función de sus privilegios).
Al final, en tiempos de Felipe II, el Consejo de Órdenes se convertirá en una especie de Tribunal de Honor, pues el habito pasará a ser un elemento de prestigio social y una garantía de limpieza de sangre, perdiendo todo su carácter de gobierno y justicia.
El Consejo de Cruzada, en un principio, fue creado para administrar las tres
bulas concedidas por el
Papado (Cruzadas, subsidio y excusado) con el presunto fin de ayudar al Reino a la lucha contra el infiel y al mantenimiento de la flota de galeras del Mediterráneo. Este consejo, formado normalmente por eclesiásticos, se ocupaba de la recaudación y gestión de las dichas bulas, que suponían una importante fuente de financiación del Imperio.
La creación de este Consejo en 1523 supuso una notable racionalización de la Hacienda castellana, que hasta aquel momento disponía de dos contadurías que continuamente se enfrentaban entre ellas (La Mayor, encargada de la recaudación de los impuestos y de su administración, y la de Cuentas, que se ocupaba de intervenir y verificar las cuentas de la anterior).
Este consejo estaba formado por tres consejeros, normalmente licenciados con experiencia en la burocracia de la Corte y cuatro asistentes (Tesorero, escribano de finanzas, contador y secretario). Así, sus competencias incluían el ejecutar los gastos, proponer nuevas fuentes de financiación, proponer presupuestos y pedir informes a los contadores (Algo así como los actuales contables) de los demás Consejos. Obviamente, este Consejo de caracterizó por las continuas fricciones entre ellos y los demás Consejos, agravados por el hecho que los miembros del Consejo de Hacienda raramente eran de importantes familias, al contrario que el resto de Consejos.
Política Exterior
Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico
Es elegido emperador del
Sacro Imperio Romano Germánico a la muerte de su abuelo Maximiliano (fallecido en el año 1519), con el nombre de Carlos V, en el año 1530. De este modo, reúne en su persona los territorios procedentes de la cuádruple herencia de sus abuelos: habsburguesa (Maximiliano I),
borgoñona (
María de Borgoña),
aragonesa (
Fernando el Católico) y
castellana (
Isabel la Católica). Vuelve a Alemania para hacer valer su proclamación de emperador a la que contribuyó económicamente el banquero
Jacobo Fugger (cuya familia fue conocida como los
Fúcares, en Castilla). Estuvo ausente de España hasta
1522.
Ideal imperial
El ideal del Emperador fue el ideal humanista de la
Universitas Christiana, al modo del viejo Sacro Impérico Romano Germánico.
Frente a estos ideales universalistas mostraron su desacuerdo el rey francés Francisco I y el Papa. De ahí que estuviera constantemente en lucha con ambos durante su imperio.
Guerras con Francia
Sostuvo cuatro guerras con
Francisco I de Francia, que también aspiraba a la corona imperial.
- En la a primera guerra (1521-1526), Francia, se apoderó del Milanesado y Navarra, y el monarca francés fue derrotado y hecho prisionero en Pavía. Francisco I de Francia fue llevado a Madrid en donde firmó el Tratado de Madrid (1526), por el cual no volvería a ocupar ni el Milanesado ni Navarra (pacto que incumplió meses después) y entregaría Borgoña a Carlos, además de renunciar a Flandes e Italia.
- En la segunda guerra (1526-1529) las tropas imperiales asaltaron y saquearon Roma (Saco de Roma), obligando al papa Clemente VII, aliado de Francisco I - mediante la Liga del Cognac-, a refugiarse en el castillo de Sant´Angelo. Mediante la Paz de Cambrai, España renunció a Borgoña a cambio de que Francisco I renunciara a Italia, Flandes y el Artois, además de entregar la ciudad de Tournay. Coronado por el papa como emperador del Sacro Imperio Romano (1530), Carlos I continuó sus luchas contra Francia.
- La tercera (1535-1538) se produjo por la invasión francesa al ducado de Milán. Se firmó la tregua de Niza en la que España perdió el reino de Saboya.
- La cuarta (1542-1544) conluyó debido a la reanudación del conflicto con los protestantes en Alemania. Concluyó con la Paz de Crepy, debida al agotamiento de los dos monarcas, mediante la cual España perdió territorios del sur de Francia - como Verdún, etc...- y próximos a Flandes; una vez más Francia renunciaba a Italia y Países Bajos, entrando Milán en la política matrimonial mediante un previsible enlace hispano-francés.
Las Jornadas Africanas
Jeireddín Barbarroja, Almirante otomano, aliado con los franceses hostigaba continuamente las costas españolas del Mediterráneo. Ante esta situación, Carlos I organizó dos operaciones de diferente fortuna.
La primera fue la conocida como la Jornada de Túnez, en 1535, por la que se le arrebató Túnez a Barbarroja y la segunda la Jornada de Argel, en 1541, que fracasó debido al mal tiempo.
Abdicación de Carlos V y su herencia
Cansado de las numerosas guerras, en las abdicaciones de
Bruselas (
1555-
1556), Carlos I deja la Corona Imperial a su hermano
Fernando y la de España y las Indias a su hijo
Felipe. Regresó a España y el día
3 de febrero de
1557 se recluyó en el
monasterio de Yuste, en
Cáceres, donde falleció dos años después, el
21 de septiembre de
1558. Antes, en
1523 había cedido las islas de
Malta, Gozo y Comino, así como
Trípoli a la
Orden de Malta.
En su testamento reconoció a Juan de Austria como hijo suyo nacido de la relación extramatrimonial que tuvo con Bárbara Blomberg en 1545.
Hijos de Carlos I
El 11 de marzo de 1526 Carlos I se casa en Sevilla con Isabel de Portugal, hermana de Juan III de Portugal (quien en 1525 se había casado con la hermana de Carlos I, Catalina de Austria). Con ella tuvo los siguientes hijos:
- Felipe II de España (*21 de mayo de 1527; †13 de septiembre de 1598).
- María (*21 de junio de 1528; †26 de febrero de 1603), quien en 1548 se casó con el emperador Maximiliano II.
- Fernando (†1530)
- Juana de Austria (*26 de junio de 1537; †7 de septiembre de 1573), quien en 1552 se casó con Juan Manuel de Portugal, príncipe de Portugal.
- Juan (*20 de abril de 1539; †20 de abril de 1539)
Hijos extramatrimoniales:
Su reinado en América
Durante su reinado,
Hernán Cortés conquistó
Nueva España (
México),
Francisco Pizarro conquistó el
Imperio Incaico formando el
Virreinato del Perú y
Gonzalo Jiménez de Quesada conquistó el reino de los
Chibcha, en la actual
Colombia.
Juan Sebastián Elcano dio la primera vuelta al mundo (
1522), terminando el viaje que comenzó
Fernando de Magallanes y sentando las primeras bases de la soberanía española en
Filipinas y las
Marianas.
Pedro de Mendoza, por su parte, concretó la primera fundación de
Buenos Aires en la margen derecha del
Río de la Plata. Todo esto contribuiría a sentar el primer imperio global de la Historia bajo el reinado de su sucesor, Felipe II, donde se decía que "no se ponía el sol".
Véase también
Enlaces externos
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