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El aparato urinario o excretor es un conjunto de órganos encargados de mantener la homeostasis del equilibrio ácido-base y del balance hidrosalino, extrayendo de la sangre productos de desecho del metabolismo celular y eliminándolos hacia el exterior del cuerpo.

El aparato urinario se compone fundamentalmente de dos partes que son:

  • Los órganos secretores que son los riñones, que producen la orina y desempeñan otras funciones.
  • La vía excretora, que recoge la orina y la expulsa al exterior. Esta formado por un conjunto de conductos que son:
    • Los uréteres, que conducen la orina desde los riñones a la vejiga urinaria.
    • La vejiga urinaria que es un receptáculo donde se acumula la orina.
    • La uretra, que es un conducto por el que sale la orina hacia el exterior, siendo de corta longitud en la mujer y más larga en el hombre.

El aparato urinario está muy relacionado embriológica y anatómicamente con el aparato genital, de tal manera que a ambos aparatos se les llama el aparato urogenital.

La especialidad quirúrgica encargada de las enfermedades del aparato urinario se llama urología y la especilidad médica nefrología.

Embriología del aparato urinario


El aparato urinario comienza a desarrollarse al principio de la cuarta semana de la gestación, a partir del mesodermo intermedio, cuando pierde el contacto con los somitas y forma unos grupos celulares llamados nefrotomas, que forman túbulos excretores rudimentarios sin alcanzar a ejercer una función.

En las regiones torácica, lumbar y sacra, el mesodermo se separa de la cavidad celómica, desaparece la segmentación y desarrolla dos o más túbulos excretores por cada segmento inicial. El mesodermo sin fragmentar forma los cordones nefrógenos que originarán los túbulos renales y las crestas urogenitales.

Sistemas renales

Durante el desarrollo embrionario se forman tres sistemas renales distintos que de craneal a caudal son: pronefros, mesonefros y metanefros.
  • Pronefros: Se desarrolla en la región cervical formado por siete a diez grupos celulares que desaparecen al final de la cuarta semana de la gestación.
  • Mesonefros: Se origina a partir del mesodermo intermedio de los segmentos torácicos y lumbares superiores. En la cuarta semana de gestación, aparecen los primeros túbulos excretores que forman un asa en forma de S y que adquieren un gromérulo en el extremo medial. El túbulo forma la cápsula de Bowman que junto con el gromérulo forman el corpúsculo renal. En el extremo opuesto, el túbulo desemboca en el conducto colector mesonéfrico o de Wolff. En la mitad del segundo mes, el mesonefros forma un órgano a cada lado de la línea media que se denomina cresta urogenital. Los túbulos y los glomérulos degeneran, pero en el varón permanece el conducto de Wolff para el desarrollo del aparato genital masculino.
  • Metanefros: En la quinta semana, las partes excretoras se desarrollan a partir del mesodermo metanéfrico que dará lugar al riñón definitivo. El riñón tiene dos orígenes:
  1. El mesodermo metanéfrico, que proporciona las unidades excretoras.
  2. El brote uretral que originará el sistema colector.
Sistema colector
Los túbulos colectores se originan a partir del brote uretral del conducto mesonéfrico de Wolff, cerca de su desembocadura en la cloaca. El brote se introduce en el tejido metanéfrico formando una caperuza en el extremo proximal. El esbozo se dilata formando la pelvis renal y se divide en dos porciones: caudal y craneal que serán los cálices mayores.

Cada cáliz forma dos nuevos brotes que continúan dividiendose hasta la generación 12 de túbulos. Los túbulos de segundo orden crecen y se incorporan a los de tercera y cuarta generación, formando los cálices menores de la pelvis renal. Los túbulos colectores de la quinta generación se alargan y convergen en el cáliz menor, formando la pirámide renal. Por lo tanto, el brote uretral origina: el uréter, la pelvis renal, los cálices mayores y menores y a más de tres millones de túbulos colectores.

Sistema excretor
Cada túbulo colector está cubierto en su extremo distal por una caperuza de tejido metanéfrico, cuyas células forman las vesículas renales que originan túbulos más pequeños y que junto con los gromérulos forman las nefronas. El extremo proximal e las nefronas origina la cápsula de Bowman, mientras que el extremo distal desemboca en los túbulos colectores. El alargamiento de los túbulos excretores origina el túbulo contorneado proximal, el asa de Henle y el túbulo contorneado distal.

Enfermedades del aparato urinario


Nefritis

La nefritis, o inflamación al riñón, es una de las enfermedades más frecuentes del sistema excretor, aunque suele presentarse, usualmente, en la infancia y adolescencia. Su forma más común es la glomérulo nefritis, que aparece como efecto de la acción del aparato inmunológico frente a una infección estreptocócica y como resultado de la acción de los mismos anticuerpos del organismo, los que dañan las proteínas del glomérulo renal.

Cálculos Renales

Un padecimiento habitual, pero esta vez en las personas adultas, son los cálculos renales. Estas pequeñas piedras se pueden formar tanto en el riñón como en la pelvis renal por la presencia de depósitos de cristales de oxalato de calcio transportados por la orina. Su aparición está asociada a un aumento del nivel de calcio de la sangre, como cuando aparece un trastorno de la glándula paratiroides, o a exceso de ácido úrico, provocado por una dieta inadecuada o por el consumo excesivo del alcohol. Cuando son pequeños son evacuados por la orina sin problemas, si son mayores en tamaño producen un gran dolor, el cólico renal, y si son tan grandes que no pueden ser expulsados de forma natural, debe recurrirse a la cirugía o a la litotricia, tratamiento en base a ondas de choque que pulverizan las piedrecillas.

Cistitis

La cistitis es la inflamación aguda o crónica de la vejiga urinaria, con infección o sin ella. Puede tener distintas causas. Los síntomas más frecuentes son: aumento de la frecuencia de las micciones presencia de turbidez de la orina. La causa más frecuente de cistitis es la infección por bacterias gram negativas para que un germen produzca cistitis primero debe de colonizar la orina de la vejiga (bacteriuria) y posteriormente producir una respuesta inflamatoria en la mucosa vesical. A esta forma de cistitis se le denomina cistitis bacteriana aguda. Afecta a personas de todas las edades, aunque sobre todo a mujeres en edad fértil o a ancianos de ambos sexos. Otras formas de cistitis son la cistitis tuberculosa (producida en el contexto de una infección tuberculosa del aparato urinario), la cistitis química (causada por efectos tóxicos directos de algunas sustancias sobre la mucosa vesical, por ejemplo la ciclofosfamida), la cistitis glandular (una metaplasia epitelial con potencialidad premaligna) o la cistitis intersticial (una enfermedad funcional crónica que cursa con dolor pélvico, urgencia y frecuencia miccional).

Insuficiencia renal aguda

Algunos problemas de los riñones ocurren rápidamente, como un accidente que causa lesiones renales. La pérdida de mucha sangre puede causar insuficiencia renal repentina. Algunos medicamentos o sustancias venenosas pueden hacer que los riñones dejen de funcionar. Esta baja repentina de la función renal se llama insuficiencia renal aguda. La insuficiencia renal aguda puede llevar a la pérdida permanente de la función renal. Pero si los riñones no sufren un daño grave, esa insuficiencia puede contrarrestarse.

Aparato urinario

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